Flujo de efectivo y plantación financiera
Depreciación
Para efectos de información fiscal y financiera, las empresas
generalmente no pueden deducir como gasto el costo total de un activo que
estará en uso por varios años. En vez de ello, se pide a las empresas que cada
año deduzcan una parte de los costos de los activos fijos de los ingresos. Esta
distribución histórica del costo a través del tiempo se llama depreciación.
La depreciación para efectos fiscales se determina usando el
sistema modificado de recuperación acelerada de costos (MACRS, por las siglas
de modified accelerated cost recovery system); existen varios métodos de depreciación
para efectos de información financiera. Todos los métodos de depreciación de un
activo requieren que se conozca el valor y la vida depreciable de este.
Valor depreciable de un activo
De acuerdo con los procedimientos básicos del MACRS, el valor
depreciable de un activo (el monto que se depreciará) es su costo total, incluyendo
los costos de instalación. Incluso si se espera que el activo tenga algún valor
residual al final de su vida útil, la empresa puede hacer deducciones de
depreciación, sin problema, por un monto igual al costo inicial total del
activo.
Sistema modificado de recuperación acelerada de costos
(MACRS) sistema que se usa para determinar la depreciación de los activos con
propósitos fiscales.
Vida depreciable de un activo
El tiempo en el que se deprecia un activo se conoce como vida
depreciable. Cuanto más corta es la vida depreciable, mayores serán las deducciones
anuales de depreciación y mayores serán los ahorros de impuestos relacionados
con esas deducciones, si todo lo demás permanece igual. Por consiguiente, a las
empresas generalmente les gusta de- preciar sus activos tan rápido como sea
posible. Sin embargo, la empresa debe cumplir ciertos requisitos del servicio
de recaudación fiscal estadounidense, el Internal Revenue Service (IRS), para
determinar la vida depreciable. Estos estándares MACRS, que se aplican a los
activos nuevos y usados, exigen al contribuyente considerar como vida
depreciable de un activo el periodo de recuperación adecuado según el MACRS.
Existen 6 periodos de recuperación MACRS (3, 5, 7, 10, 15 y 20 años),
excluyendo los bienes raíces. Es común referirse a los diferentes tipos de
bienes, de acuerdo con sus perio- dos de recuperación, como bienes de 3, 5, 7,
10, 15 y 20 años. La tabla 4.1 describe las primeras cuatro clases de bienes
(las que se utilizan con mayor frecuencia).
Métodos de depreciación
Para propósitos de información financiera, se pueden utilizar
diversos métodos de depreciación (línea recta, doble saldo decreciente y la
suma de dígitos de los años). Para propósitos fiscales, los activos de las
primeras cuatro clases de bienes del MACRS se deprecian aplicando el método del
doble saldo decreciente, usando la convención de medio año (esto significa que
la depreciación de medio año se considera en el año en que se compró el activo)
y cambiando al método de línea recta cuando sea ventajoso.
Debido a que el MACRS requiere del uso de la convención de
medio año, se supone que los activos se adquirieron a la mitad del año y, por
lo tanto, en el primer año solamente se recupera la mitad de la depreciación
del primer año. Por consiguiente, la mitad final de la depreciación del primer
año se recupera en el año inmediato posterior al periodo de recuperación
establecido del activo.
Los flujos de efectivos se clasifican en las siguientes actividades:
Flujos operativos flujos de efectivo directamente
relacionados con la producción y venta de los bienes y servicios de la empresa.
Flujos de inversión flujos de efectivo relacionados con
la compra y venta de activos fijos, y con las inversiones patrimoniales en
otras empresas.
Flujos de
financiamiento flujos
de efectivo que se generan en las transacciones de financiamiento con deuda y
capital; incluyen contraer y reembolsar deudas, la entrada de efectivo por la
venta de acciones, y las salidas de efectivo para pagar dividendos en efectivo
o volver a comprar acciones.
Elaboración del estado de flujos de efectivo en la
elaboración del estado de flujos de efectivo se usan los datos del estado de
pérdidas y ganancias del periodo, junto con los balances generales de inicio y
fin de periodo.
Interpretación del estado El estado de flujos de efectivo
permite al gerente financiero y a otras partes implicadas analizar el flujo de
efectivo de la empresa. El gerente debe prestar mucha atención tanto a las
categorías principales de flujo de efectivo como a los rubros individuales de
entrada y salida de efectivo, para determinar si ha ocurrido algún suceso
contrario a las políticas financieras de la compañía. Además, el estado se
puede usar para evaluar el progreso hacia las metas proyectadas o para aislar
ineficiencias.
El proceso de planeación financiera
La planeación financiera es un aspecto importante de las
operaciones de la empresa porque brinda rutas que guían, coordinan y controlan
las acciones de la empresa para lograr sus objetivos. Dos aspectos clave del
proceso de planeación financiera son la planeación de efectivo y la planeación
de utilidades. La planeación de efectivo implica la elaboración del presupuesto
de caja de la empresa. La planeación de utilidades implica la elaboración de
estados pro forma. Tanto el presupuesto de caja como los estados pro forma son
útiles para la planeación financiera interna; además, los prestamistas
existentes y potenciales siempre los exigen.
El proceso de planeación financiera inicia con los planes
financieros a largo plazo o estratégicos. Estos, a la vez, dirigen la
formulación de los planes y presupuestos a corto plazo u operativos. Por lo
general, los planes y presupuestos a corto plazo implementan los objetivos
estratégicos a largo plazo de la compañía. Aunque el resto de este capítulo se
ocupa fundamentalmente de los planes y presupuestos financieros a corto plazo,
haremos algunos comentarios preliminares sobre los planes financieros a largo
plazo.
Planes financieros a largo plazo (estratégicos)
Los planes financieros a largo plazo (estratégicos)
establecen las acciones financieras planeadas de una empresa y el efecto
anticipado de esas acciones durante periodos que van de 2 a 10 años. Los planes
estratégicos a 5 años son comunes y se revisan a medida que surge información
significativa. Por lo regular, las empresas que están sujetas a un alto grado
de incertidumbre operativa, ciclos de producción relativa- mente cortos, o a
ambas situaciones, acostumbran usar horizontes de planeación más cortos.
Planes financieros de corto plazo (operativos)
Los planes financieros a corto plazo (operativos) especifican
las acciones financieras a corto plazo y el efecto anticipado de esas acciones.
La mayoría de estos planes tienen una cobertura de 1 a 2 años. Las entradas
clave incluyen el pronóstico de ventas y varias formas de datos operativos y
financieros. Las salidas clave incluyen varios presupuestos operativos, el
presupuesto de caja y los estados financieros pro forma.
La planeación financiera a corto plazo inicia con el
pronóstico de las ventas a partir de este último, se desarrollan planes de
producción que toman en cuenta los plazos de entrega (elaboración) e incluyen
el cálculo de las materias primas requeridas. Con los planes de producción la
empresa puede calcular las necesidades de mano de obra directa, los gastos
generales de la fábrica y los gastos operativos. Una vez realizados estos cálculos,
se elabora el estado de resultados pro forma y el presupuesto de caja de la
compañía.
Planeación de efectivo: Presupuestos de caja
El presupuesto de caja, o pronóstico de caja, es un estado de
entradas y salidas de efectivo planeadas de la empresa. Se utiliza para calcular
sus requerimientos de efectivo a corto plazo, dedicando especial atención a la
planeación de los excedentes y faltantes de efectivo. Por lo general, el
presupuesto de caja se diseña para cubrir un periodo de un año, dividido en
intervalos más pequeños
PRONÓSTICO DE VENTAS
La entrada clave en el proceso de planeación financiera a
corto plazo es el pronóstico de ventas. Esta predicción de las ventas de la
empresa durante cierto periodo se elabora generalmente en el departamento de
marketing. De acuerdo con el pronóstico de ventas, el gerente financiero
calcula los flujos de efectivo mensuales generados por los ingresos de ventas
proyectadas y los desembolsos relacionados con la producción, el inventario y
las ventas.
Planeación de las utilidades: Estados financieros pro forma
Mientras que la planeación de efectivo se centra en el
pronóstico de flujos de efectivo, la planeación de las utilidades se basa en
los conceptos de acumulación para proyectar la utilidad y la posición
financiera general de la empresa. Los accionistas, los acreedores y la
administración de la compañía prestan mucha atención a los estados financieros
pro forma, que son estados de resultados y balances generales proyectados.
Evaluación de los estados pro forma
Resulta difícil pronosticar las diferentes variables que
participan en la elaboración de los estados pro forma. Por consiguiente, los
inversionistas, prestamistas y administradores con frecuencia emplean las
técnicas presentadas en este capítulo para realizar cálculos aproximados de los
estados financieros pro forma. Sin embargo, es importante identificar las
debilidades básicas de estos métodos simplificados.
Las debilidades residen
en dos suposiciones: 1. que la condición financiera pasada de la empresa es un
indicador exacto de su futuro y 2. que ciertas variables (como el efectivo, las
cuentas por cobrar y los inventarios) son forzadas a adquirir ciertos valores
“deseados”. Estas suposiciones no se pueden justificar únicamente con base en
su capacidad para simplificar los cálculos implicados. Sin embargo, a pesar de
sus debilidades, es muy probable que los métodos simplificados para la
elaboración de los estados pro forma se sigan usando con frecuencia debido a su
relativa sencillez. El uso extendido de las hojas de cálculo sin duda facilita
el proceso de planeación financiera.
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