miércoles, 23 de noviembre de 2016

 
Flujo de efectivo y plantación financiera
 

Depreciación

Para efectos de información fiscal y financiera, las empresas generalmente no pueden deducir como gasto el costo total de un activo que estará en uso por varios años. En vez de ello, se pide a las empresas que cada año deduzcan una parte de los costos de los activos fijos de los ingresos. Esta distribución histórica del costo a través del tiempo se llama depreciación.

La depreciación para efectos fiscales se determina usando el sistema modificado de recuperación acelerada de costos (MACRS, por las siglas de modified accelerated cost recovery system); existen varios métodos de depreciación para efectos de información financiera. Todos los métodos de depreciación de un activo requieren que se conozca el valor y la vida depreciable de este.

Valor depreciable de un activo

De acuerdo con los procedimientos básicos del MACRS, el valor depreciable de un activo (el monto que se depreciará) es su costo total, incluyendo los costos de instalación. Incluso si se espera que el activo tenga algún valor residual al final de su vida útil, la empresa puede hacer deducciones de depreciación, sin problema, por un monto igual al costo inicial total del activo.
Sistema modificado de recuperación acelerada de costos (MACRS) sistema que se usa para determinar la depreciación de los activos con propósitos fiscales.

Vida depreciable de un activo

El tiempo en el que se deprecia un activo se conoce como vida depreciable. Cuanto más corta es la vida depreciable, mayores serán las deducciones anuales de depreciación y mayores serán los ahorros de impuestos relacionados con esas deducciones, si todo lo demás permanece igual. Por consiguiente, a las empresas generalmente les gusta de- preciar sus activos tan rápido como sea posible. Sin embargo, la empresa debe cumplir ciertos requisitos del servicio de recaudación fiscal estadounidense, el Internal Revenue Service (IRS), para determinar la vida depreciable. Estos estándares MACRS, que se aplican a los activos nuevos y usados, exigen al contribuyente considerar como vida depreciable de un activo el periodo de recuperación adecuado según el MACRS. Existen 6 periodos de recuperación MACRS (3, 5, 7, 10, 15 y 20 años), excluyendo los bienes raíces. Es común referirse a los diferentes tipos de bienes, de acuerdo con sus perio- dos de recuperación, como bienes de 3, 5, 7, 10, 15 y 20 años. La tabla 4.1 describe las primeras cuatro clases de bienes (las que se utilizan con mayor frecuencia).

Métodos de depreciación

Para propósitos de información financiera, se pueden utilizar diversos métodos de depreciación (línea recta, doble saldo decreciente y la suma de dígitos de los años). Para propósitos fiscales, los activos de las primeras cuatro clases de bienes del MACRS se deprecian aplicando el método del doble saldo decreciente, usando la convención de medio año (esto significa que la depreciación de medio año se considera en el año en que se compró el activo) y cambiando al método de línea recta cuando sea ventajoso.
Debido a que el MACRS requiere del uso de la convención de medio año, se supone que los activos se adquirieron a la mitad del año y, por lo tanto, en el primer año solamente se recupera la mitad de la depreciación del primer año. Por consiguiente, la mitad final de la depreciación del primer año se recupera en el año inmediato posterior al periodo de recuperación establecido del activo.

Los flujos de efectivos se clasifican en las siguientes actividades:

Flujos operativos flujos de efectivo directamente relacionados con la producción y venta de los bienes y servicios de la empresa.
Flujos de inversión flujos de efectivo relacionados con la compra y venta de activos fijos, y con las inversiones patrimoniales en otras empresas.
Flujos de financiamiento flujos de efectivo que se generan en las transacciones de financiamiento con deuda y capital; incluyen contraer y reembolsar deudas, la entrada de efectivo por la venta de acciones, y las salidas de efectivo para pagar dividendos en efectivo o volver a comprar acciones.
Elaboración del estado de flujos de efectivo en la elaboración del estado de flujos de efectivo se usan los datos del estado de pérdidas y ganancias del periodo, junto con los balances generales de inicio y fin de periodo.
Interpretación del estado El estado de flujos de efectivo permite al gerente financiero y a otras partes implicadas analizar el flujo de efectivo de la empresa. El gerente debe prestar mucha atención tanto a las categorías principales de flujo de efectivo como a los rubros individuales de entrada y salida de efectivo, para determinar si ha ocurrido algún suceso contrario a las políticas financieras de la compañía. Además, el estado se puede usar para evaluar el progreso hacia las metas proyectadas o para aislar ineficiencias.

El proceso de planeación financiera

La planeación financiera es un aspecto importante de las operaciones de la empresa porque brinda rutas que guían, coordinan y controlan las acciones de la empresa para lograr sus objetivos. Dos aspectos clave del proceso de planeación financiera son la planeación de efectivo y la planeación de utilidades. La planeación de efectivo implica la elaboración del presupuesto de caja de la empresa. La planeación de utilidades implica la elaboración de estados pro forma. Tanto el presupuesto de caja como los estados pro forma son útiles para la planeación financiera interna; además, los prestamistas existentes y potenciales siempre los exigen.
El proceso de planeación financiera inicia con los planes financieros a largo plazo o estratégicos. Estos, a la vez, dirigen la formulación de los planes y presupuestos a corto plazo u operativos. Por lo general, los planes y presupuestos a corto plazo implementan los objetivos estratégicos a largo plazo de la compañía. Aunque el resto de este capítulo se ocupa fundamentalmente de los planes y presupuestos financieros a corto plazo, haremos algunos comentarios preliminares sobre los planes financieros a largo plazo.

Planes financieros a largo plazo (estratégicos)

Los planes financieros a largo plazo (estratégicos) establecen las acciones financieras planeadas de una empresa y el efecto anticipado de esas acciones durante periodos que van de 2 a 10 años. Los planes estratégicos a 5 años son comunes y se revisan a medida que surge información significativa. Por lo regular, las empresas que están sujetas a un alto grado de incertidumbre operativa, ciclos de producción relativa- mente cortos, o a ambas situaciones, acostumbran usar horizontes de planeación más cortos.

Planes financieros de corto plazo (operativos)

Los planes financieros a corto plazo (operativos) especifican las acciones financieras a corto plazo y el efecto anticipado de esas acciones. La mayoría de estos planes tienen una cobertura de 1 a 2 años. Las entradas clave incluyen el pronóstico de ventas y varias formas de datos operativos y financieros. Las salidas clave incluyen varios presupuestos operativos, el presupuesto de caja y los estados financieros pro forma.
La planeación financiera a corto plazo inicia con el pronóstico de las ventas a partir de este último, se desarrollan planes de producción que toman en cuenta los plazos de entrega (elaboración) e incluyen el cálculo de las materias primas requeridas. Con los planes de producción la empresa puede calcular las necesidades de mano de obra directa, los gastos generales de la fábrica y los gastos operativos. Una vez realizados estos cálculos, se elabora el estado de resultados pro forma y el presupuesto de caja de la compañía.

Planeación de efectivo: Presupuestos de caja

El presupuesto de caja, o pronóstico de caja, es un estado de entradas y salidas de efectivo planeadas de la empresa. Se utiliza para calcular sus requerimientos de efectivo a corto plazo, dedicando especial atención a la planeación de los excedentes y faltantes de efectivo. Por lo general, el presupuesto de caja se diseña para cubrir un periodo de un año, dividido en intervalos más pequeños

PRONÓSTICO DE VENTAS

La entrada clave en el proceso de planeación financiera a corto plazo es el pronóstico de ventas. Esta predicción de las ventas de la empresa durante cierto periodo se elabora generalmente en el departamento de marketing. De acuerdo con el pronóstico de ventas, el gerente financiero calcula los flujos de efectivo mensuales generados por los ingresos de ventas proyectadas y los desembolsos relacionados con la producción, el inventario y las ventas.

Planeación de las utilidades: Estados financieros pro forma

Mientras que la planeación de efectivo se centra en el pronóstico de flujos de efectivo, la planeación de las utilidades se basa en los conceptos de acumulación para proyectar la utilidad y la posición financiera general de la empresa. Los accionistas, los acreedores y la administración de la compañía prestan mucha atención a los estados financieros pro forma, que son estados de resultados y balances generales proyectados.
Evaluación de los estados pro forma
Resulta difícil pronosticar las diferentes variables que participan en la elaboración de los estados pro forma. Por consiguiente, los inversionistas, prestamistas y administradores con frecuencia emplean las técnicas presentadas en este capítulo para realizar cálculos aproximados de los estados financieros pro forma. Sin embargo, es importante identificar las debilidades básicas de estos métodos simplificados.

 Las debilidades residen en dos suposiciones: 1. que la condición financiera pasada de la empresa es un indicador exacto de su futuro y 2. que ciertas variables (como el efectivo, las cuentas por cobrar y los inventarios) son forzadas a adquirir ciertos valores “deseados”. Estas suposiciones no se pueden justificar únicamente con base en su capacidad para simplificar los cálculos implicados. Sin embargo, a pesar de sus debilidades, es muy probable que los métodos simplificados para la elaboración de los estados pro forma se sigan usando con frecuencia debido a su relativa sencillez. El uso extendido de las hojas de cálculo sin duda facilita el proceso de planeación financiera.

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